Actualizado el 13 de agosto de 2026
El GEO Score (0-100) resume en un solo número varias señales que no significan lo mismo por separado. No es una media simple: cada una mide algo distinto y no todas pesan igual, y cuando alguna no se puede medir en un escaneo concreto se deja fuera y se dice — nunca se rellena con un valor inventado.
En orden de importancia dentro del número, de más a menos. Ese orden no es arbitrario: reproduce cómo se razona un análisis de visibilidad — primero si estás en la conversación, después con qué protagonismo, después cómo te va frente al conjunto, y por último si hay evidencia real detrás.
| Componente | Qué mide |
|---|---|
| Presencia | ¿Aparece tu marca en la respuesta, sí o no? La señal más fundamental, y la que más manda en el número: sin mención no hay nada que interpretar. |
| Prominencia | Cuando aparece, ¿lo hace pronto y con protagonismo, o como una mención tardía? |
| Cuota de voz | De toda la atención que la IA reparte entre marcas mencionadas, cuánta es tuya. |
| Autoridad | ¿Esa presencia está respaldada por una cita o fuente real, o es solo una mención suelta? |
| Diagnóstico técnico | La salud técnica de tu web para los motores de IA. Se mide sin IA de por medio, así que el mismo sitio da siempre el mismo número — es el único que no depende de lo que conteste un modelo. Si tu web no se puede leer bien, ninguna otra mejora funciona: por eso entra dentro del score y no al lado. |
La prominencia solo existe cuando la marca aparece mencionada — si no aparece en ningún prompt del escaneo, no hay posición que promediar y esa señal se queda fuera. La cuota de voz sigue la misma regla: si ni tu marca ni ningún competidor rastreado aparece mencionado en todo el escaneo, no hay voz que repartir — se descarta en vez de asumir un valor por defecto para una marca invisible en un mercado vacío.
La regla, en una frase: lo que no se ha podido medir se excluye y se declara, nunca se sustituye por un cero. Un cero es una afirmación —«lo medimos y salió lo peor posible»— y usarlo para decir «no lo sabemos» es la forma más fácil de mentir con una métrica sin falsear un solo dato.
El GEO Score que ves no sale de un escaneo suelto, sino de la tendencia de tus últimas mediciones comparables. Los motores de IA consultan la web en vivo cada vez que responden, así que dos escaneos idénticos ven un internet distinto y sus resultados oscilan aunque no hayas cambiado nada. Publicar una sola observación como si fuera la respuesta convertía ese ruido en saltos de decenas de puntos.
Tiene un coste que conviene conocer: una mejora real tarda un par de escaneos en reflejarse del todo en el número principal. A cambio, cuando sube es porque ha subido de verdad.
Esa tendencia nunca mezcla escaneos que no midan lo mismo. Si cambias prompts, motores o plan, o si cambia la metodología del score, el número vuelve a ser el de tu último escaneo hasta que vuelva a haber mediciones comparables entre sí.
Cada GEO Score lleva una etiqueta de confianza, y depende de cuántas respuestas reales lo sostienen: cuantas más, más fiable. Con una muestra pequeña, una sola respuesta mueve el resultado demasiado como para sacar conclusiones — la etiqueta lo refleja en vez de aparentar una precisión que la muestra no tiene.
El indicador visual clasifica el score en tres franjas —«competitivo», «emergente» e «inicial»— para que un número suelto signifique algo de un vistazo. La franja solo se publica cuando la muestra da para sostenerla: con pocas respuestas verás el número, pero no la etiqueta.